Domaine Tempier

Hablar de la Denominación Bandol sin asociar el nombre de Domaine Tempier es imposible. Lucien y Lulu Peyraud se hicieron cargo del Domaine Tempier en 1940 y se dieron cuenta del tesoro que contenía: viejos Mourvèdre prefiloxéricos. Crearon la denominación de Origen Bandol en 1941 con criterios muy exigentes y la obligación de hacer vinos tintos con un porcentaje importante de cepas de Mourvèdre: más de 50%.

La Mourvèdre estaba desapareciendo, porque da menos rendimientos que otras variedades. Pero la manifestación de la Mourvèdre en este clima, así como los suelos, con la aportación de la Garrigue, junto con largas crianzas en barrica, expresan toda su finura y longevidad y le dan una expresión única a esos vinos tintos de Provence considerados como los mejores del sur de Francia.

Cuando visitas Domaine Tempier, entras a una típica casa del sur de Francia, humilde y llena de encanto; a veces puedes ver a Lulu, la emblemática dueña, famosa por su hospitalidad y sus comidas provenzales. A sus 101 años ya no recibe a proveedores; a quien le toca esa tarea es a Daniel Ravier, un hombre de la región, apasionado de los vinos y un gran enólogo. Te recibe sin formalismos, pero tienes que venir preparado.

Una cata tranquila con Daniel empieza por probar todos los vinos de la cosecha actual y pasada desde los tanques y foudres (pueden ser hasta 20 vinos, y ni siquiera se ha abierto una botella). Ahora empiezan los vinos recién embotellados de la cosecha que comercializan, y si te llevas bien con él, siempre irá a una sala retirada a buscar joyitas de grandes añadas que probarás a ciegas.

¡Qué impresionante la capacidad de vida de un Bandol proveniente de una selección parcelar! En Tempier, trabajan varias cuvée: Classique, Cabassaou, La Tourtine o Migoua.

¡Qué recuerdo de este La Tourtine 1981, probado en el verano de 2017, con aromas de evolución muy nobles de suelos, champiñones, cueros, especias, casi al nivel de un gran Bourgogne o Bordeaux!

fichas técnicas

ubicación