Domaine Denogent

Si existe un lugar en el que la belleza es absoluta, definitivamente, ese sitio es Fuissé. Este hermoso pueblito de 6,000 habitantes está rodeado de parcelas de vid y cuenta con una catedral majestuosa de estilo gótico.

La calle principal de este pequeño poblado alberga la casa de los Denogent. En ella, quienes reciben a los visitantes son Antoine y Nicolas, nietos de Robert Denogent. Nicolas, de 30 años, se encarga de la viticultura, y Antoine, de 32, es quien lleva la vinificación y crianza.

Antoine y Nicolas heredaron parcelas extraordinarias que cuentan con distintos tipos de suelo y que fueron trabajadas de manera orgánica. Esto les permite producir varios Pouilly-fuissés en un estilo tradicional con crianzas largas en barricas (de 18 a 24 meses). Estos Pouilly-Fuissé tienen toda la acidez, la mineralidad y el cuerpo para vivir muchos años en botella y acompañar a grandes platos preparados con mariscos y salsa, como la langosta.

Pero Nicolas y Antoine también añadieron una novedad a la familia: Les Sardines, de la Denominación Macôn Villages. Éste es un vino hecho a su imagen: expresivo, generoso y alegre. Tiene las virtudes de un Macôn (su lado frutal y fresco) y la nobleza y untuosidad de un Pouilly-Fuissé.

En nuestros múltiples viajes en Francia hemos notado que la nueva generación de viticultores está tomando las riendas de la tradición vitícola aplicando los conocimientos que adquirieron durante sus estudios y en el extranjero. Están conscientes del tesoro que heredaron de sus familias, pero también saben que con ciertas prácticas y mucho trabajo pueden mejorar todavía más la calidad y la expresión de sus tierras. El primer paso de la nueva generación es volver a una viticultura mas orgánica y manual. Los resultados son sumamente interesantes y no tenemos duda de que Francia seguirá siendo un país protagónico en el tema de los vinos.